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Publicado: 09 Abr 2019

El cambio de apellidos en el derecho al libre desarrollo de la personalidad

Derecho al libre desarrollo de la personalidad

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su artículo primero, consagra los derechos humanos, su protección y el deber de todo servidor público de promover, respetar, proteger y garantizarlos. México es un país en el que los derechos humanos son trascendentales; hemos reformado constantemente nuestra Carta Magna, adaptándola (total o parcialmente) a las necesidades de la sociedad, hasta llegar a la Constitución más proteccionista de derechos humanos en nuestra historia.

En el tenor de ser una Carta Magna de carácter proteccionista, se destaca uno de los derechos más protegidos y velados por nuestros ordenamientos legales: el libre desarrollo de la personalidad. Este derecho se ha definido por el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la Tesis Aislada P. LXVI/2009, publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo XXX, diciembre de 2009, página 7, con número de registro digital IUS-165822, misma que a su letra dice:

DERECHO AL LIBRE DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD. ASPECTOS QUE COMPRENDE.

De la dignidad humana, como derecho fundamental superior reconocido por el orden jurídico mexicano, deriva, entre otros derechos personalísimos, el de todo individuo a elegir en forma libre y autónoma su proyecto de vida. Así, acorde a la doctrina y jurisprudencia comparadas, tal derecho es el reconocimiento del Estado sobre la facultad natural de toda persona a ser individualmente como quiere ser, sin coacción ni controles injustificados, con el fin de cumplir las metas u objetivos que se ha fijado, de acuerdo con sus valores, ideas, expectativas, gustos, etcétera. Por tanto, el libre desarrollo de la personalidad comprende, entre otras expresiones, la libertad de contraer matrimonio o no hacerlo; de procrear hijos y cuántos, o bien, decidir no tenerlos; de escoger su apariencia personal; su profesión o actividad laboral, así como la libre opción sexual, en tanto que todos estos aspectos son parte de la forma en que una persona desea proyectarse y vivir su vida y que, por tanto, sólo a ella corresponde decidir autónomamente.

Amparo directo 6/2008. 6 de enero de 2009. Once votos. Ponente: Sergio A. Valls Hernández. Secretaria: Laura García Velasco.

El Tribunal Pleno, el diecinueve de octubre en curso, aprobó, con el número LXVI/2009, la tesis aislada que antecede. México, Distrito Federal, a diecinueve de octubre de dos mil nueve.

El libre desarrollo de personalidad se basa en el derecho personalísimo de todo individuo a elegir en forma libre y autónoma su proyecto de vida. Esto comprende los derechos de procrear, contraer matrimonio y escoger su apariencia personal. Incluso, la Suprema Corte de Justicia de la Nación he emitido criterios novedosos, como la Jurisprudencia 1a./J. 28/2015 (10a.), que admite la posibilidad de demandar el divorcio sin necesidad de causal. Esto evita muchas de las formalidades que se exigían para los divorcios por causas específicas, y permite la consecución del libre desarrollo de la personalidad.

Cambio de apellidos

Desgraciadamente, los legisladores no han regulado el derecho de la persona para que la sociedad lo identifique acorde a sus diversas circunstancias personales. Esto se podría aterrizar en muchas facetas. Una de ellas es el cambio de los apellidos, reemplazando los apellidos registrados al nacer por los apellidos de aquellas figuras que la persona identifica como paternas y maternas en el transcurso de su vida, incluso si biológicamente no lo son.

Caso de estudio

Supongamos que un menor es registrado por ambos padres con los apellidos correspondientes (paterno seguido del materno). Desafortunadamente, su padre se ausenta de la vida del menor, sea por muerte, divorcio, abandono o cualquier otra circunstancia. Posteriormente, la figura del padre ausente es reemplazada por otra persona que desarrolla ese papel. Esta persona podría ser cualquiera, aunque normalmente lo es una nueva pareja de la madre o un familiar que reemplaza el papel del padre. Bajo tales circunstancias, es común que el menor adopte, para efectos de su vida personal, escolar y profesional, el apellido de esa persona que reemplazó a su padre ausente. 

En el caso antes descrito, también es común que el menor, habiendo llegado a la mayoría de edad, desee tomar el apellido de esa persona que desarrolló el papel de su padre, al sentirse más identificado con esa persona que con su padre biológico. Esto liga íntimamente los derechos a la identidad personal y el libre desarrollo de la personalidad.

Procedimiento actual para realizar el cambio de apellidos

No resulta sorpresivo que el trámite para realizar el cambio del apellido paterno tienda a ser burocrático y complicado, incluso cuando se demuestran la buena fe y las circunstancias sociales y personales que dan origen al cambio. El procedimiento legal para realizar el cambio sería una adopción, según lo establecido en el Código Civil del Estado de Jalisco. Para llevar acabo cualquier adopción, es necesario un sinfín de requisitos, incluso los establecidos por la ley para adopciones de menores de edad, siendo que ello no es el caso.

Al tratarse de un mayor de edad, todos estos requisitos son un obstáculo a la observancia del libre desarrollo de la personalidad. El trámite debería facilitarse, sin requerir documentación innecesaria que no resulta aplicable para una persona mayor de edad. Únicamente deberían considerarse las razones y pruebas ofertadas para el cambio del apellido, procurando el cumplimento libre y autónomo del proyecto de vida de la persona.

Necesidad de procedimientos simplificados

Consecuentemente, para hacer efectivo el libre desarrollo de su personalidad en su dimensión interna y externa, el trámite de adopción para mayores de edad que desean adoptar diversos apellidos debe simplificarse. El nombre es parte de la identidad de la persona, contribuyendo a cómo desean desarrollarse, proyectarse y llevar a cabo su vida. Además de velar por el derecho del libre desarrollo de la personalidad, un trámite específico para estas circunstancias protegería los derechos a la imagen, identidad personal y a la vida privada.


Autora: Goretty Isabel Contreras Olivo


Edición: Lic. Luis Alberto Romero Topete, LL.M.



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